martes, 11 de diciembre de 2018

Avadhuta-Gita

"Renuncia, renuncia al mundo y renuncia también al renunciamiento, y abandona hasta la ausencia de renunciamiento. Penetrándolo todo por naturalezacomo el espacio, conocimiento absoluto eres"

"Para el veneno de las pasiones, que engendran el engreimiento y son temibles, no hay más que un solo antídoto, volver al estado de Atman.Al Atman no es posible aproximársele por las emociones, es siempre sin forma e independiente."

"Mente mía, ¿Por qué erras en la ilusión como un fantasma?
Nacimiento y muerte existen en la mente, no en ti, como tampoco esclavitud y libertad.Bien y mal están en la mente, no en ti.Oh ¿Por qué lloras? Nombre y forma no están ni en ti ni en mí".

"Sabe que el Atman es uno, siempre el mismo, inmutable.¿Cómo puedes decir: "Yo soy el meditador y he aquí el objeto de meditación"? ¿Cómo puede estar dividida la perfección?"

"No prestes más atennción a que el cuerpo viva o desaparezca
Su tarea está cumplida, deja que el Karma se pose.
Aunque uno enguirnalde este cuerpo
Aunque otro le dé patadas
Nada digas.
Ni alabanza ni censura
Pueden existir
Allí donde el alabador alabado
Y el censurador censurado
Son Uno.
Así pues, permanece sosegado, Sannyâsin, audaz, sabiendo: Om Tat Sat Om"

"Desdichados aquellos que abandonan este conocimiento de la sabiduría del Atman, que en sí mismo constituye la eterna liberación y el gozo en todos los mundos, y buscan los campos de los placeres limitados y de la ignorancia.
Los que desean adquirir esa eterna beatitud, han de abandonar todos los placeres de los sentidos, y más especialmente los de la unión carnal.Hay tres clases de vinos, los que se producen con jarabe, con grano o con miel.Pero hay un cuarto vino,el más obscuro de todos, el vino del sexo, que ha embriagado al mundo entero.
Cuando no se controla la mente, el cuerpo, objeto de afecto para el ignorante, sufre también.Cuando la mente está controlada, también el cuerpo permanece en buena condición.
Por eso todos vosotros, amantes de la sabiduría, proteged vuestra mente de las sensaciones del placer y ocupadla en la sabiduría espiritual.

Este es el canto de Dattâtreya Avadhûta.Los que lo lean y lo escuchen con respetuosa atención, esos no renacerán en esta tierra.


Enrique Barrios

"15. Como tu eres en esencia Amor
tú amas a todos por igual
eres justicia y bondad
detestas la mentira
te afecta la maldad
16. Te duelen los males del mundo
y si no contribuyes en su curación
te hace daño tu propio egoísmo
17. Te duele la injusticia
y si no trabajas por la justicia
tu indiferencia te causa dolor
18. Te duele la división
los muros y alambradas
la naturaleza contaminada
la violencia y la guerra
la deshonestidad
el hambre y el odio
y si nada haces
por sembrar un poco de Amor
para iluminar esa oscuridad
te hace sufrir tu falta de colaboración
19. La raíz de todos los males
que padecen los seres y el mundo
es la falta de Amor"



Le Kybalion


"Para emplear ilustraciones familiares, podemos reconocer el hecho de que la materia “existe” para nuestros sentidos, y seriamos harto imprudentes si así no lo reconociéramos. Y, a pesar de ello, nuestra mente finita reconoce la verdad científica de que no hay tal materia, y que lo que llamamos materia no es más que un agregado de átomos, átomos los cuales a su vez, no son más que unidades de fuerza agrupadas que llamamos “electrones” o “iones”, vibrando constantemente con movimiento circular. Golpeamos una piedra y sentimos el impacto, parece ser real, y, a pesar de ello, sabemos que no es más que lo ya expuesto. Pero recordemos que nuestro pie, que siente el golpe mediante la intervención del cerebro, es similarmente materia constituida por electrones, y porque de esa materia está hecho también nuestro cerebro. Y, por último, si no fuera por la mente, no sabríamos absolutamente nada ni del pie ni de la piedra . "
 
 

domingo, 29 de julio de 2018

Mirror Effect

"Todo empezó cuando el genial payaso barcelonés, Charlie Rivel (nombre artístico en homenaje a Charlie Chaplin) hijo de un catalán y de una francesa, una noche…
Entró en la pista del circo y aún no había empezado su actuación cuando un niño empezó a llorar desesperadamente (probablemente era la primera vez que veía a un payaso). Charlie no podía empezar su actuación pues el público estaba más pendiente del escandaloso llanto del niño que del payaso. Se acercó cautamente hacia el niño para hacerle una caricia e intentar calmarlo, pero el efecto fue el contrario y el niño empezó a llorar aún con más fuerza entre las risas, medio divertidas medio enternecidas, del público adulto. Rivel, profundamente conocedor de la psicología infantil, se retiró hacia el centro de la pista y empezó también a llorar, desconsoladamente, solidariamente. Con eso bastó. El niño se calló en el acto, con unos ojos abiertos, enormes por la sorpresa de haber descubierto que aquel ser rojo y amenazador se sabía expresar también con su mismo lenguaje tan transparente y directo, el llanto. Rivel continuó llorando y cuando, todavía lloroso, se volvió a acercar hacia el niño, ya totalmente calmado y mirándolo electrizado, la criatura se sacó el chupete de la boca y se lo dio a Charlie, en un acto de solidaridad. El llanto de Rivel igualmente cesó y el público arrancó en aplausos ante aquella tierna e incrieble escena. El payaso aceptó el ofrecimiento del niño y, hoy, aquel chupete histórico se conserva en las vitrinas del Museo Charlie Rivel de Cubelles, su ciudad natal."




martes, 5 de junio de 2018

Haru

"-Para mostrar agradecimiento, podrías haber obedecido.Era suficiente y era lo que era necesario.
-No ha sido el agradecimiento lo que te ha impulsado a hacer este regalo.Si así fuera, habrías pensado en mí.Habrías limpiado la tienda, abierto con puntualidad, preparado el te.Ha sido la arrogancia la que te ha guiado, Haru.."

Esas lágrimas no son tampoco para mí. ¿Qué has hecho, Haru? ¿Con que peso has cargado tu alma?

De repente, a su lado, un pez salta del agua, para ver unos instantes la superfície.
¿Qué sabe este pez del mundo que existe fuera del agua?
Ese pez son las emociones, piensa Haru.
Salta, echa un vistazo, y cree que sabe, que tiene elementos suficientes para decidir.Las emociones te llevan fuera del río.Los sentimientos, al fondo del agua.La culpa que siente es la de un pez fuera del agua.Tame la comprendió, le enseñó su oficio con todos los secretos, la trató con respeto y sobre todo, confió en ella.Hasta el final.¿Por qué?

Hace días que no habla.Piensa en qué palabra será la primera que diga.Tiene claro que deberá ser necesaria.Llenar el aire con lo que hace falta decir.El sonido en el mundo no debería ser gratuito.
Decir, modifica la respiración,la interrumpe, la agita y la puede dificultar.¿Qué tienes que decir, Haru?

Cogió el espejo.¿Verse? No, no se veia.Si se hubiera visto, sabría de lo que era capaz.Y hubiera podido frenar su galopante egoísmo, su crueldad, su soberbia.Si pactas con la ignorancia, ganaré cada vez que presentes batalla"

"Haru se daba cuenta, más que nunca, que cada vez que se pierde la atención, se hiere a alguien.No hay Peor prisión que la de haber escogido el dolor de los otros para la comodidad propia."


lunes, 13 de noviembre de 2017

El príncipe que se creía un gallo

Érase una vez, en un antiquísimo reino, un joven príncipe hermoso e inteligente. Pero un día se le metió en la cabeza que era un gallo. Al comienzo, su padre, el rey, creyó que se trataba de una crisis pasajera. Pero cuando el príncipe se puso a quitarse los vestidos, a batir de brazos y a lanzar quiquiriquís como un gallo, el rey se lo tomó en serio. Mientras, el joven príncipe había elegido como morada debajo de la mesa del comedor y sólo comía los granos de maíz que le echaban sobre la alfombra real. El rey estaba muy triste al ver a su hijo en tal estado. Llamó a sus mejores médicos, magos, a los que hacían milagros. Todos trataron de razonar con el joven príncipe. Luego ensayaron sus medicinas y la magia.
Pero el joven seguía convencido de que era un gallo. Uno tras otro, fueron marchándose los médicos, los magos y los milagreros. El rey se sumió en una depresión muy profunda, convencido de que nadie sería capaz de curar a su hijo de aquella extraña enfermedad. Ordenó a sus sirvientes que prohibieran la entrada al palacio a todos los curanderos o buscadores de fortuna. Ya estaba harto.
Un día, un Sabio llamó a la puerta del palacio. El criado más fiel del rey entreabrió la puerta y vio a un anciano de ojos penetrantes que le miraba.
-He oído decir que el hijo del rey se cree un gallo. He venido a convencerle de su error.
El sirviente cerró violentamente la puesta diciendo:
-¡Tantos otros lo han intentado… y todos fracasaron! Márchate anciano.
Al día siguiente el criado oyó cómo llamaban insistentemente a la puerta. Una vez más entreabrió.
-Tengo un mensaje para el rey. -dijo el sabio desconocido.
-¿De qué se trata?-dijo el criado-Deja tu mensaje y lárgate.
-Dirás al rey exactamente esto: Para que alguien salga del barro, a veces es preciso que un amigo se meta en el barro con él.
El criado no tenía la más mínima idea del significado de tales palabras. Pero hizo esperar al Sabio fuera, en la puerta del palacio y fué a darle el mensaje al rey. Desplomado en su trono, escuchó el rey el mensaje enigmático. “Para sacar a alguien del barro, es preciso que alguien se meta con él.” ¿Qué significaba eso? Cuanto más lo pensaba, las palabras iban teniendo más sentido. El rey terminó por enderezarse y dijo:
-Que entre ese hombre. Voy a darle una oportunidad.
Ante el estupor general, el Sabio comenzó a despojarse de sus vestidos. El rey movió la cabeza. Delante de él había dos hombres completamente desnudos, debajo de la mesa real, lanzando ambos sus quiquiriquís como gallos.
Pronto el jóven príncipe le dijo al anciano:
-¿Quién eres y qué haces aquí?
-¿No ves-dijo el anciano-que soy un gallo exactamente como tu?
El príncipe estab feliz de haber encontrado un amigo, y todo el palacio resonó muy pronto con el ruido del batir de sus brazos y sus quiquiriquís. Pero al día siguiente, el Sabio salió de debajo de la mesa, se enderezó y se estiró con ganas.
-¿Qué haces?-pregunto el príncipe.
-No te preocupes-respondió el Sabio-No por ser gallo estas obligado a vivir debajo de la mesa.
El príncipe admiró la inteligencia de su amigo. Hizo como él. Efectivamente, era verdad: un gallo podía ponerse de pie, estirarse y no por ello dejar de ser un gallo.
Al día siguiente el Sabio se puso la camisa y los pantalones.
-¿Te has vuelto loco?-preguntó el príncipe totalmente sorprendido.
-Es que tenía frio.-dijo el Sabio- Además, no por ser un gallo pueden prohibirte que te pongas ropa de hombre. Sigues siendo un gallo.
Intrigado, el príncipe se puso su ropa.
Luego el Sabio pidió que les fuera servida la comida en las bandejas de oro del rey. Se puso a la mesa con el joven príncipe, y sin darse cuenta, el príncipe empezó a servirse y a comer con gran apetito.
Durante ese tiempo, el Sabio le hablaba con gran interés del los asuntos del reino. De pronto, el joven príncipe se puso en pie y exclamó:
-¿No te das cuenta de que somos gallos? ¿Cómo es posible que estemos sentados a la mesa, comiendo y discutiendo como si fuesemos hombres?
-Oye-contestó el Sabio-ahora te puedo contar un secreto: se puede vestir como un hombre, comer como un hombre, hablar como un hombre y seguir siendo gallo.
-Claro.-dijo el príncipe.

Pero el rey, que había estado escuchando atentamente la conversación, gritó al viejo sabio,lleno de indignación:

-¡Me has engañado, traidor!

-De ninguna manera – Respondió el sabio.
Cree usted que su hijo, el príncipe, ¿Está loco? En verdad, no menos que ninguno de los que están aquí: él cree que es un gallo, usted cree que es un rey, los comensales creen que son consejeros...