jueves, 21 de mayo de 2015

De Imitatione Christi, T.Kempis

Señor, verdad es lo que dices: mayor es el cuidado que Tú tienes de mí, que todo el
cuidado que yo puedo poner en mirar por mí. Muy a peligro de caer está el que no pone
toda su atención en Ti.

Señor, esté mi voluntad firme y recta contigo, y haz de mi lo que
te agradare. Que no puede ser sino bueno todo lo que Tú hicieres de mí.

Si quieres que esté en tinieblas, bendito seas; y si quieres que esté en luz, seas también bendito. Si te
dignares de consolarme, bendito seas; y si me quieres atribular, también seas bendito
para siempre.



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